jueves, 22 de enero de 2009

La posibilidad de una Isla (I)


Me cuesta procesar que me fui a Cuba. Y que volví. Aparentemente a mi organismo le cuesta tanto como a mi cerebro (entendamos que hace bastante mi cerebro dejó de comportarse orgánicamente con el resto de mi cuerpo; algo parecido a lo que le pasó a Stephen Hawking pero sin la brillantez, claro).
A mi organismo le está costando una bronquitis y una angina recuperarse del salto que dio junto con mi cerebro del capitalismo argentino al socialismo cubano ida y vuelta en apenas 20 días. Lo digo porque las conclusiones de este viaje no se desprenden ni de mi organismo ni de mi cerebro por más que quiera hacer una síntesis de todo lo que transcurrió desde el día que me fui hasta hoy.
Encima, parece que el universo se complotara para que yo siga experimentando sensaciones relacionadas con Cuba. Entre estos eventos, se encuentran la visita de Cristina y su charla con Fidel, la asunción de Obama y el cierre, bastante inesperado por cierto, de la cárcel de Guantánamo.
Aparte, me llevé “La Voluntad I” de Anguita-Caparros para leer. Y me lo devoré.
Es un muy buen libro
Es un muy buen país (Cuba ¿O la argentina de los 60’?)
Es un muy buen régimen (el Socialismo ¿O el capitalismo argentino de los ’60?)

Ahora,
Lo que me llamó poderosamente la atención fue el uso de la frase “Yes we can” para la canción promocional de la asunción de Obama. Justamente fue uno de los carteles de Cuba que no pudimos fotografiar. Un simple “Sí, se puede” firmado por Raúl Castro. Lo dijo en uno de sus primeros discursos como Presidente. Lo extraño es la connotación que en ambos casos tiene la misma frase; que aunque no es literalmente igual contiene la posibilidad de cambio como motor principal.
¿Qué se puede según Cuba? Se puede el socialismo, se puede el fin del analfabetismo, se puede la pobreza digna, la escolaridad masiva, el pleno empleo, la seguridad, la ausencia radical de problemas de drogadicción, la atención de salud absolutamente gratis, la soberanía alimentaria, la organización comunal a nivel de barrio con mini asambleas en cada cuadra, la defensa de cualquier proyecto de emancipación nacional alrededor del mundo, la defensa de sus ideales a nivel político, diplomático o militar a 180 km del país más poderoso del mundo capitalista.

¿Qué se puede según EEUU? ¿Qué pueden hacer los norteamericanos con Obama? Quién sabe.

Hoy escuché a un señor en la tele diciendo que la Argentina no existe para EEUU, que somos la prioridad número 948. Ojalá sea cierto.
Ojalá que lo que “se pueda” para EEUU sea ocuparse de ellos sin nosotros. Ojala que se puedan dar cuenta de una vez y para siempre que nosotros también podemos, que nosotros sabemos que sí se puede. Ojala ellos puedan ver que que lo que vienen haciendo hace años es hacernos creer que no podemos, que dependemos de ellos para vivir. Y por supuesto, que dejen de hacerlo.

Sí se puede.
Sí podemos.
Sin Ellos.


¿Ellos podrán sin nosotros?

2 comentarios:

Let dijo...

Y hay más: La señora que diseñó el discretisimo vestido amarillo que uso Michelle Obama para la asuncion es una cubana radicada en New Jersey desde pequeña. Se llama Isabel Toledo.

chizita dijo...

aguante isabel!!!

che socialista vení a colaborar a me drogo y vengo, tenemos que llegar a 42

-In love we (still) trust-